{"id":1050,"date":"2015-02-19T09:08:03","date_gmt":"2015-02-19T09:08:03","guid":{"rendered":"http:\/\/ourworld-magazine.com\/es\/?page_id=1050"},"modified":"2015-04-18T09:32:43","modified_gmt":"2015-04-18T07:32:43","slug":"our-world-seventeen","status":"publish","type":"page","link":"http:\/\/ourworld-magazine.com\/es\/our-world-seventeen\/","title":{"rendered":"Our World Seventeen"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/ourworld-magazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2015\/02\/Illu_stargazers.jpg\" alt=\"Illu_stargazers\" width=\"507\" height=\"314\" class=\"alignleft size-full wp-image-1026\" srcset=\"http:\/\/ourworld-magazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2015\/02\/Illu_stargazers.jpg 507w, http:\/\/ourworld-magazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2015\/02\/Illu_stargazers-300x185.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 507px) 100vw, 507px\" \/><\/p>\n<h1>\/\/ \u00bfC\u00f3mo comunicarse cuando se trata de patrimonio cultural? \/\/<\/h1>\n<blockquote><p>\u00abLa ciudad estaba desolada. Entre las ruinas no quedaba rastro de vida alguno de esta raza, cuyas tradiciones se hab\u00edan transmitido de padres a hijos y de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Se encontraba ante nosotros como una corteza destrozada en medio del oc\u00e9ano, sus m\u00e1stiles ca\u00eddos, su nombre borrado, su tripulaci\u00f3n perecida, y nadie para decirnos de d\u00f3nde ven\u00eda&#8230; \u00bb<br \/>\nJohn Lloyd Stephens<\/p><\/blockquote>\n<p>Fragmento escrito por el explorador estadounidense John Lloyd Stevens en 1839 al ver por primera vez las ruinas de la antigua ciudad maya de Cop\u00e1n y despu\u00e9s de superar una ardua expedici\u00f3n por la selva junto a su compa\u00f1ero brit\u00e1nico Frederick Catherwood. Estas palabras reflejan la esencia misma de los misterios a los que se enfrenta la humanidad al encontrar ante s\u00ed antiguas manifestaciones olvidadas de la cultura humana. Incluso despu\u00e9s de su descubrimiento, la herencia ancestral transmitida por generaciones anteriores a menudo permanece en silencio para nosotros. Aunque la era de los grandes descubrimientos sucedi\u00f3 mucho tiempo atr\u00e1s, la profunda sed de conocimiento del ser humano nos lleva a seguir descubriendo los secretos de la herencia cultural. De hecho, se siguen encontrando nuevas capas de informaci\u00f3n codificada, descubrimientos que sugieren un potencial aparentemente interminable.<\/p>\n<p>Generaciones de cient\u00edficos y estudiosos han amalgamado las percepciones derivadas de las representaciones del patrimonio cultural, como los monumentos y objetos arqueol\u00f3gicos, los edificios hist\u00f3ricos y los muchos documentos escritos contenidos en bibliotecas y archivos. A pesar de los logros, a la hora de dar valor y preservar el patrimonio cultural de la humanidad en la mayor medida posible, hay muchas caracter\u00edsticas de la sociedad moderna \u2014incluyendo el crecimiento constante de la poblaci\u00f3n, el cada vez mayor consumo de suelo y recursos naturales, los conflictos b\u00e9licos y las desigualdades sociales generalizadas\u2014 que ponen en peligro la integridad de este patrimonio cultural y tambi\u00e9n el conocimiento cient\u00edfico contenido en \u00e9l. Los objetos antiguos a menudo se reducen a meras decoraciones o solo se reconocen en t\u00e9rminos de su valor comercial como un medio de expresi\u00f3n de prestigio o como una simple oportunidad de inversi\u00f3n. Los objetos culturales est\u00e1n en mayor peligro cuando se reducen a caracter\u00edsticas tan superficiales. Los yacimientos arqueol\u00f3gicos son a menudo saqueados para obtener estos objetos, lo que implica la p\u00e9rdida irrecuperable de toda la informaci\u00f3n contextual. Volviendo a la met\u00e1fora de Stephens, se est\u00e1 desmantelando el barco en lugar de recuperarse su identidad.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo podemos hacer frente a estos peligros y garantizar la preservaci\u00f3n de las manifestaciones de la cultura humana? Desde las grandes guerras del siglo XX, e incluso antes, muchos pa\u00edses han reconocido que las leyes deben servir como instrumento de protecci\u00f3n global tanto a nivel nacional como internacional. En paralelo a la necesidad de crear una identidad nacional, muchas naciones j\u00f3venes han proclamado la soberan\u00eda exclusiva sobre los restos de antiguas culturas ubicadas en sus territorios nacionales. En muchos casos, esto ha sido una reacci\u00f3n a las experiencias traum\u00e1ticas de incapacitaci\u00f3n bajo dominio colonial o hegemon\u00eda imperial. En el siglo XIX, las grandes naciones occidentales del mundo adoptaron un enfoque universalista sobre las manifestaciones de las culturas mundiales, ya fuera como ra\u00edces profundas de su propia identidad cultural, como el legado grecorromano de las naciones europeas, o como conceptos sat\u00e9lite de la cultura dispuestos en una posici\u00f3n subordinada a fin de demostrar la supremac\u00eda de la cultura occidental predominante, aspectos que pueden comprobarse analizando los or\u00edgenes de los museos universales cl\u00e1sicos. <\/p>\n<p>Emancip\u00e1ndose de la disposici\u00f3n de orientaci\u00f3n occidentalista de la diversidad cultural del mundo, las naciones j\u00f3venes en Am\u00e9rica, \u00c1frica y Asia estaban dispuestas a promulgar su autonom\u00eda nacional con respecto a su patrimonio cultural. Esto se hizo principalmente dando a los objetos culturales la categor\u00eda de bienes nacionales, prohibiendo su exportaci\u00f3n y haciendo valer un derecho moral sobre los muchos objetos de sus culturas ubicados en el extranjero, a menudo en las instituciones culturales de sus antiguas naciones colonizadoras. En la actualidad, tales expresiones de soberan\u00eda cultural recuperada chocan frontalmente con los viejos t\u00edtulos de propiedad en poder de los antiguos gobernantes. <\/p>\n<p>A pesar de que los contendientes utilizan el lenguaje com\u00fan del derecho para expresar sus demandas, a menudo parece imposible llegar a interpretar o traducir las declaraciones opuestas. Como resultado, la justicia no se imparte a satisfacci\u00f3n de ambas partes. El abogado experto en patrimonio cultural se enfrenta as\u00ed con las limitaciones de su profesi\u00f3n cuando se trata de resolver los conflictos, cuyas soluciones han de encontrarse m\u00e1s all\u00e1 de las leyes, ya que tambi\u00e9n se refieren a cuestiones de relaciones exteriores y diplomacia, moral y \u00e9tica y responsabilidad hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Los siguientes ejemplos ilustran las tareas espec\u00edficas que un abogado experto en derecho de patrimonio cultural puede tener que abordar en el curso de la resoluci\u00f3n de una demanda de restituci\u00f3n. <\/p>\n<p>Como ya hemos mencionado, la mayor\u00eda de los pa\u00edses de origen consideran los objetos arqueol\u00f3gicos procedentes de las culturas asentadas previamente en sus territorios nacionales como propiedad del estado y proh\u00edben su exportaci\u00f3n. Sobre la base de los denominados \u00abestatutos paraguas\u00bb, siempre que los objetos arqueol\u00f3gicos aparecen en el mercado internacional o en colecciones privadas, deben iniciarse las demandas de restituci\u00f3n. Por otro lado, la mayor\u00eda de los llamados \u00abestados del mercado\u00bb no asignan una calidad especial a los objetos arqueol\u00f3gicos per se y generalmente los consideran como bienes muebles ordinarios. No obstante, bajo el concepto de buena fe es posible para una persona adquirir un t\u00edtulo v\u00e1lido de propiedad, lo que impedir\u00eda que un estado de origen hiciese cumplir el retorno de su propiedad en otros pa\u00edses. En este contexto, la tarea del abogado especializado en patrimonio cultural y de un equipo de expertos \u2014incluyendo a arque\u00f3logos, historiadores, antrop\u00f3logos, historiadores del arte o naturalistas\u2014 es investigar el origen espec\u00edfico del objeto en litigio, las circunstancias de su descubrimiento y exportaci\u00f3n desde el pa\u00eds de origen, y los hechos correspondientes de la importaci\u00f3n al pa\u00eds en el que se encuentra actualmente. El resultado de dicha investigaci\u00f3n de procedencia ser\u00eda el elemento crucial para interconectar los dos sistemas legales y aplicar elementos del derecho exterior en el pa\u00eds donde se encuentra el objeto. Si el objeto fue robado de un museo o una colecci\u00f3n registrada, o il\u00edcitamente retirado de un yacimiento arqueol\u00f3gico bien documentado, los datos requeridos pueden obtenerse sin mayor dificultad. El control de las actividades de los saqueadores y traficantes de antig\u00fcedades y la obtenci\u00f3n de inteligencia estrat\u00e9gica a largo plazo sobre la red internacional de tr\u00e1fico il\u00edcito puede ayudar a identificar y confiscar objetos obtenidos a trav\u00e9s de actividades de saqueo. <\/p>\n<p>Sin embargo, ning\u00fan estado \u2014sin importar el grado de sofisticaci\u00f3n de sus autoridades de protecci\u00f3n del patrimonio y sus fuerzas de investigaci\u00f3n criminal y cumplimiento de la ley\u2014 ser\u00e1 capaz de proporcionar la m\u00e1xima seguridad. Por lo tanto, muchos objetos procedentes de excavaciones clandestinas y generalmente desconocidas para la ciencia o el p\u00fablico en su primera aparici\u00f3n en el mercado no se podr\u00e1n rastrear hasta su origen. En consecuencia, los pa\u00edses de origen no podr\u00e1n presentar las pruebas necesarias para refutar el argumento de buena fe del actual propietario. Por lo tanto, ambos sistemas jur\u00eddicos permanecer\u00e1n aislados sin interconexi\u00f3n posible para resolver la disputa dentro de los cauces de la ley. Sobre la base de sus respectivos fundamentos jur\u00eddicos, ambas partes alegan actuar con plena legitimidad. Por lo tanto, en t\u00e9rminos legales, el propio objeto cultural tendr\u00eda una naturaleza h\u00edbrida y la ley fracasar\u00eda a la hora de mediar en ambas posiciones legales. El abogado experto en patrimonio cultural tendr\u00eda entonces que aconsejar a los litigantes la b\u00fasqueda del consenso fuera del marco legal. El patrocinio a trav\u00e9s de donaciones a instituciones de los pa\u00edses de origen y los pr\u00e9stamos permanentes o acuerdos que garanticen la disponibilidad general de los objetos al p\u00fablico, la ciencia y el intercambio cultural podr\u00edan servir como incentivos para que los particulares compartiesen sus posesiones sin ser acusados de infracci\u00f3n. Las formas de custodia privada bajo supervisi\u00f3n p\u00fablica podr\u00edan permitir a ambas partes salvar las apariencias y por lo tanto pueden considerarse como enfoques innovadores para resolver disputas.<\/p>\n<p>Muchos de los casos de patrimonio cultural desplazado que han llegado a conocimiento del p\u00fablico implican objetos que se hab\u00edan retirado de su origen mucho antes de que existieran los estados demandantes actuales. Entre los ejemplos famosos se incluyen los M\u00e1rmoles del Parten\u00f3n en Londres, el tocado de plumas mexica conocido como \u201cPenacho de Moctezuma\u201d en Viena, o muchos otros objetos arqueol\u00f3gicos recopilados durante siglos y conservados en los grandes museos del mundo. Las circunstancias de su descubrimiento y traslado a su ubicaci\u00f3n actual a menudo se remontan a un pasado remoto. Su historia a menudo incluye elementos legendarios y los objetos en s\u00ed mismos se han convertido en parte de la historia y cultura de su destino final. \u00bfSon aplicables en estos casos las leyes actuales de los estados implicados? \u00bfTiene derecho un estado moderno a reclamar los objetos retirados mucho antes de la existencia del propio estado y de las leyes en las que se basa? \u00bfQu\u00e9 ocurre si los recursos legales prescribieron hace mucho tiempo? \u00bfEl retorno de tales objetos crear\u00eda una nueva injusticia? \u00bfC\u00f3mo puede juzgarse la conducta que actualmente se considera pol\u00edticamente incorrecta o incluso ilegal, cuando antiguamente no se habr\u00eda considerado como inapropiada? Las respuestas a estas preguntas no podr\u00e1n encontrarse dentro del \u00e1mbito de la ley. Estas disputas solo podr\u00e1n resolverse si ambas partes est\u00e1n dispuestas a abandonar sus posiciones m\u00e1s alejadas y entrar en un di\u00e1logo que conduzca a un consenso. Los acuerdos multilaterales y bilaterales basados en la cooperaci\u00f3n pol\u00edtica y cultural ser\u00e1 la \u00fanica manera de llegar a soluciones satisfactorias para ambas partes. Sin embargo, tales soluciones exigen flexibilidad y la voluntad de superar los dogmas por ambas partes. Los pa\u00edses del mercado tendr\u00e1n que reconocer que los objetos del patrimonio cultural son bastante m\u00e1s que mera mercanc\u00eda m\u00f3vil. En particular, tendr\u00e1n que reconocer casos en los que los objetos retirados de sus lugares de origen son tan preciosos y cruciales para el propio concepto de naci\u00f3n que deber\u00edan ser devueltos a su lugar de origen, incluso si la adquisici\u00f3n hubiera tenido lugar sin violar ninguna regulaci\u00f3n anteriormente vigente. En ciertos casos, los pa\u00edses de origen tendr\u00e1n que renunciar a su punto de vista nacionalista de ser la \u00fanica autoridad competente para poseer e interpretar los objetos de las culturas antiguas que exist\u00edan en su territorio nacional en los tiempos antiguos.<\/p>\n<p>Tratar con el patrimonio cultural no solo requiere de un abogado para considerar las diferentes capas de la legislaci\u00f3n nacional, sino tambi\u00e9n para identificar los puntos en com\u00fan con la legislaci\u00f3n de origen del objeto relevante en una escala internacional. Si los l\u00edmites de la legislaci\u00f3n nacional no pueden trascenderse, el abogado se convierte en un mediador comunicativo entre los oponentes. La resoluci\u00f3n de un conflicto solo se puede alcanzar si se aborda desde una perspectiva hol\u00edstica que vaya m\u00e1s all\u00e1 de los elementos jur\u00eddicos para considerar tambi\u00e9n los aspectos hist\u00f3ricos y \u00e9ticos, las relaciones internacionales y la diplomacia. Por lo tanto, el abogado experto en patrimonio cultural dirige un equipo multidisciplinario de expertos para proporcionar todos los hechos pertinentes relativos al objeto en disputa con el fin de sentar las bases para el arbitraje que consiga conciliar de manera efectiva las posiciones de ambas partes.<\/p>\n<h3>Robert Alexander Kugler<\/h3>\n<blockquote><p>Robert Alexander Kugler es un abogado alem\u00e1n con residencia en Berl\u00edn. Como experto en derecho de patrimonio cultural, aconseja en casos relativos a la restituci\u00f3n de bienes culturales. Tambi\u00e9n participa en negociaciones multilaterales sobre el desarrollo de un marco de protecci\u00f3n unificado del patrimonio cultural internacional.<\/p><\/blockquote>\n<h3>Manuel Cabrera<\/h3>\n<blockquote><p>Manuel Cabrera naci\u00f3 en la Ciudad de M\u00e9xico en 1986. Ah\u00ed estudi\u00f3 dise\u00f1o gr\u00e1fico en la Universidad Iberoamericana. Actualmente trabaja como dise\u00f1ador e ilustrador independiente y termina sus estudios de arquitectura.<\/p><\/blockquote>\n<p>Febrero 2015<br \/>\n\u00a9 Santacruz International Communication<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\/\/ \u00bfC\u00f3mo comunicarse cuando se trata de patrimonio cultural? \/\/ \u00abLa ciudad estaba desolada. Entre las ruinas no quedaba rastro de vida alguno de esta raza, cuyas tradiciones se hab\u00edan transmitido de padres a hijos y de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. 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