{"id":1230,"date":"2015-07-16T11:34:14","date_gmt":"2015-07-16T09:34:14","guid":{"rendered":"http:\/\/ourworld-magazine.com\/es\/?page_id=1230"},"modified":"2015-07-16T11:35:58","modified_gmt":"2015-07-16T09:35:58","slug":"our-world-twenty-two","status":"publish","type":"page","link":"http:\/\/ourworld-magazine.com\/es\/our-world-twenty-two\/","title":{"rendered":"Our World Twenty-Two"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/ourworld-magazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2015\/07\/Illu_TheChase.jpg\" alt=\"Illu_TheChase\" width=\"507\" height=\"315\" class=\"alignleft size-full wp-image-1232\" srcset=\"http:\/\/ourworld-magazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2015\/07\/Illu_TheChase.jpg 507w, http:\/\/ourworld-magazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2015\/07\/Illu_TheChase-300x186.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 507px) 100vw, 507px\" \/><\/p>\n<h1>\/\/ Dominando el torrente de la informaci\u00f3n: hacia la personalizaci\u00f3n de las noticias \/\/<\/h1>\n<p>Hasta hace muy poco, lo m\u00e1s normal era descubrir lo que ocurr\u00eda en el mundo a trav\u00e9s de la prensa diaria o las noticias de radio y televisi\u00f3n. Los medios de comunicaci\u00f3n tradicionales pod\u00edan confiar en que o bien repetir\u00edamos a diario la compra de nuestro peri\u00f3dico favorito o bien esperar\u00edamos pacientemente hasta la hora del informativo. En este sentido, las noticias eran un producto predecible y las personas est\u00e1bamos dispuestas a ser leales a ciertas casas editoriales y a ciertos canales de radio y televisi\u00f3n. Hoy en d\u00eda disponemos de una oferta de noticias proveniente de una gran variedad de fuentes y los proveedores de estas noticias tienen que dedicar grandes esfuerzos para asegurarse nuestra lealtad. Por ello se emplean a fondo en desarrollar nuevos m\u00e9todos para que su producto cumpla con nuestro deseo de obtener informaci\u00f3n. La naturaleza de estos m\u00e9todos, as\u00ed como sus posibles implicaciones, han despertado el inter\u00e9s de la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica.<\/p>\n<p>Una manera de captar una audiencia, que cada vez est\u00e1 m\u00e1s fragmentada, es invitarnos a seleccionar nosotros mismos las noticias que queremos recibir, convirtiendo as\u00ed la informaci\u00f3n sobre la actualidad en un producto hecho a medida. Dicho de otra forma, lo que obtenemos son \u00abnoticias personalizadas\u00bb. La brit\u00e1nica BBC es una de las fuentes p\u00fablicas de informaci\u00f3n de actualidad que ofrece este tipo de servicios. Desde enero dispone de una funci\u00f3n de noticias personalizadas en su sitio web llamada \u00abBBC My News\u00bb. Sin embargo, muchos investigadores creen que esto solamente es el inicio de un proceso en el que la importancia de los medios de comunicaci\u00f3n que se dedican a la actualidad y nuestra lealtad hacia ellos va a ir perdiendo peso a medida que nuestras expectativas digitales evolucionen.<\/p>\n<p>La idea de las noticias personalizadas no es nada nuevo. Hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os, en su libro \u00abEl mundo digital\u00bb (\u00abBeing Digital\u00bb), Nicholas Negroponte ya propon\u00eda la creaci\u00f3n de lo que \u00e9l llamaba el \u00abDiario Yo\u00bb: un peri\u00f3dico hecho a medida por nosotros mismos para responder a nuestros intereses y satisfacer nuestras necesidades individuales. Inspirado por la idea de que internet iba a generar un flujo de informaci\u00f3n potencialmente desbordante, Negroponte estaba convencido de que los sistemas de filtros personalizados iban a ser indispensables para prevenir el exceso de informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Actualmente, la personalizaci\u00f3n de la informaci\u00f3n ya es una realidad que puede expresarse de distintas maneras. Por un lado, el usuario puede definir sus propias preferencias \u2013por ejemplo, seleccionando categor\u00edas tem\u00e1ticas en un portal de noticias para recibir avisos y \u00fanicamente obtener informaci\u00f3n novedosa sobre cosas muy concretas cuando se accede a \u00e9l\u2013 y, por el otro, puede encontrarse con una determinaci\u00f3n \u00abimpl\u00edcita\u00bb de las preferencias realizada por el propio sistema. Este \u00faltimo proceso puede estar basado o bien en la informaci\u00f3n personal que se recopila al registrarnos en un portal de noticias o en los datos que el mismo web acumula sobre nuestro comportamiento al estar en l\u00ednea: las p\u00e1ginas que visitamos y las noticias que leemos. Este tipo de personalizaci\u00f3n tambi\u00e9n puede estar basado en lo que se conoce como \u00abfiltrado colaborativo\u00bb, donde los algoritmos de la red eligen qu\u00e9 noticias son las que se nos presentan como art\u00edculos recomendados. La mayor\u00eda de los sitios utilizan este tipo de filtros: \u00bfqui\u00e9n no conoce las secciones de listas con \u00ablo m\u00e1s le\u00eddo\u00bb o \u00ablo m\u00e1s popular\u00bb? Algunos sitios tambi\u00e9n env\u00edan ciertas noticias hasta nuestras pantallas seg\u00fan las recomendaciones de otros usuarios en nuestras redes sociales. As\u00ed pues, las recomendaciones provienen de un lugar externo al sitio de noticias (Facebook, por ejemplo, est\u00e1 conectado de esta forma a los sitios de noticias).<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n cient\u00edfica sobre la personalizaci\u00f3n ha descubierto que es m\u00e1s habitual la personalizaci\u00f3n pasiva que la activa. Parece ser que no somos muy propensos a crear nuestro propio \u00abDiario Yo\u00bb. Resulta que nos gusta tener la posibilidad de elegir, pero aun as\u00ed en muchos casos son los sitios de noticias los que personalizan para nosotros. La mayor\u00eda de personas que utilizamos portales de noticias permitimos que el sistema filtre el contenido que recibimos; ya sea de forma consciente o inconsciente. Efectivamente, en los \u00faltimos a\u00f1os se ha registrado un aumento del uso de este tipo de personalizaci\u00f3n pasiva en el \u00e1mbito de las noticias. Una de las razones es que ello permite a los nuevos proveedores de noticias reforzar el v\u00ednculo que establecen con nosotros: volvemos a consultarlos porque ofrecen la informaci\u00f3n que queremos de la manera que nos gusta (un factor elemental en una fase de disminuci\u00f3n del n\u00famero de lectores). Sin embargo, la personalizaci\u00f3n pasiva tambi\u00e9n ha sido adoptada con gran entusiasmo por la industria publicitaria, con su constante inter\u00e9s por recopilar datos sobre lo que nos interesa. El proceso brinda informaci\u00f3n sobre nosotros mismos y nuestro comportamiento; una informaci\u00f3n que facilita la identificaci\u00f3n de los distintos segmentos del mercado. Sin duda, los sitios web usan algoritmos altamente sofisticados para reunir datos sobre el perfil de cada consumidor. Joseph Turrow, experto estadounidense en ciencias de la comunicaci\u00f3n, dec\u00eda recientemente que la publicidad cada vez est\u00e1 m\u00e1s \u00abbasada en datos que no sabemos que se est\u00e1n recopilando y en perfiles que no sabemos que tenemos\u00bb.<\/p>\n<p>El auge de la personalizaci\u00f3n de las noticias es motivo de varias preocupaciones. Los periodistas, por ejemplo, suelen tener una opini\u00f3n bastante pesimista porque consideran que este desarrollo supone una amenaza para una de sus tareas profesionales clave. Tradicionalmente, una de las funciones b\u00e1sicas del trabajo de los periodistas ha sido dominar el flujo informativo al reportar \u00fanicamente sobre los hechos m\u00e1s interesantes del d\u00eda. Ahora parece que el poder de decidir qu\u00e9 noticias son importantes o interesantes se les escapa de las manos.<\/p>\n<p>Hay preocupaciones que van m\u00e1s all\u00e1 de esto. El estadounidense Cass Sunstein, experto acad\u00e9mico en derecho, defiende que la personalizaci\u00f3n impide que las personas est\u00e9n expuestas a la gran diversidad de temas con los que habr\u00edan entrado en contacto en la era previa a internet. Frecuentemente esto evita que descubramos m\u00e1s informaci\u00f3n por azar cuando consumimos informaci\u00f3n de actualidad. Una personalizaci\u00f3n cada vez mayor implica que cada vez habr\u00e1 menos hechos y acontecimientos que sean de \u00abconocimiento general\u00bb. Al filtrar autom\u00e1ticamente la informaci\u00f3n que no nos interesa o no nos importa, la personalizaci\u00f3n llevar\u00e1 a que sea menos probable que topemos con opiniones que se opongan a la nuestra. Quiz\u00e1 hasta suponga que todav\u00eda nos atrincheremos m\u00e1s tras nuestras convicciones pol\u00edticas porque nos ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil obviar argumentaciones contrarias a las nuestras y aislarnos de posiciones pol\u00edticas divergentes a las nuestras. A la vez que los medios de comunicaci\u00f3n m\u00e1s tradicionales como los peri\u00f3dicos pierden fuerza, el espacio de noticias en canales de radio y televisi\u00f3n cada vez se ve m\u00e1s desplazado por la programaci\u00f3n comercial. Las personas sin acceso al universo digital de la red cada vez estar\u00e1n m\u00e1s apartadas de la informaci\u00f3n sobre los hechos que mueven el mundo.<\/p>\n<p>En respuesta a estas preocupaciones, la atenci\u00f3n de la comunidad cient\u00edfica empieza a centrarse en los ingenieros inform\u00e1ticos que desarrollan sistemas para proporcionarnos una experiencia cada vez m\u00e1s personalizada e individual al conectarnos a internet. Observando los aspectos positivos, se puede argumentar que estos sistemas podr\u00edan compensar el efecto restrictivo de la personalizaci\u00f3n usando la informaci\u00f3n reunida sobre nosotros para generar una suerte de \u00abazar sint\u00e9tico\u00bb cuando consultamos las noticias. Google est\u00e1 a la vanguardia de estas tecnolog\u00edas y actualmente trabaja en sistemas que incluyan todo lo que Google sabe de nosotros para seleccionar y mostrarnos las noticias de una forma mucho m\u00e1s din\u00e1mica. Los datos que Google recopila constantemente sobre nuestros patrones de b\u00fasqueda, los an\u00e1lisis sem\u00e1nticos y de \u00abtono\u00bb del contenido de nuestros correos, nuestras publicaciones en blogs, las noticias a las que dedicamos m\u00e1s tiempo de lectura, los programas de televisi\u00f3n que miramos, las personas con las que nos reunimos y que aparecen en nuestros calendarios, nuestros viajes y horarios de trayectos, los datos de GPS recogidos por nuestros m\u00f3viles que graban d\u00f3nde estamos y ad\u00f3nde vamos, nuestro comportamiento en llamadas (qui\u00e9n nos llama y a qui\u00e9n llamamos con qu\u00e9 frecuencia y durante cu\u00e1nto tiempo) sirven para crear perfiles cada vez m\u00e1s detallados sobre el tipo de persona que somos y el tipo de cosas que hacemos. Estos datos permiten a Google desarrollar lo que se conoce como \u00abb\u00fasqueda predictiva\u00bb. La funci\u00f3n \u00abGoogle Now\u00bb del servicio de b\u00fasquedas de Google utiliza nuestros datos para predecir qu\u00e9 es lo que queremos saber para evitarnos la molestia de tener que ir a por la informaci\u00f3n. Un buen ejemplo es la informaci\u00f3n sobre nuestros viajes habituales. Nuestro m\u00f3vil \u00abconoce\u00bb nuestro camino al trabajo y el medio de transporte que utilizamos con mayor frecuencia, as\u00ed que Google nos ofrece autom\u00e1ticamente informaci\u00f3n actualizada sobre el trayecto del trabajo a casa (estado del tr\u00e1fico, rutas alternativas) precisamente a la hora a la que solemos terminar nuestra jornada laboral. Sin duda se trata de una informaci\u00f3n m\u00e1s \u00fatil que la publicidad que nos persigue cuando cambiamos de una p\u00e1gina web a otra (con una \u00abpredicci\u00f3n\u00bb rudimentaria de nuestro inter\u00e9s en comprar un producto muy concreto). El objetivo de Google es predecir qu\u00e9 informaci\u00f3n nos ser\u00e1 \u00fatil para proporcion\u00e1rnosla en el mismo momento en el que la necesitemos. <\/p>\n<p>Google ha estado trabajando durante varios a\u00f1os en un servicio integrado a \u201cGoogle Now\u201d pero que opera de forma paralela. Su meta ser\u00e1 recopilar los datos necesarios para poder ofrecernos noticias relacionadas con otra informaci\u00f3n sobre la que hayamos realizado b\u00fasquedas, que hayamos recibido o en la que hayamos invertido tiempo. El objetivo es comparar nuestra actividad con la de millones de usuarios para elaborar un perfil tan detallado que nuestra computadora, nuestra tableta o nuestro m\u00f3vil ser\u00e1n capaces de predecir en cualquier momento en qu\u00e9 noticias podr\u00edamos estar interesados. Aunque esto no podr\u00e1 simular el efecto que tiene ojear las p\u00e1ginas del peri\u00f3dico y detenerse para leer cualquier cosa que nos llame la atenci\u00f3n, sin duda nos proporcionar\u00e1 un flujo de noticias que podr\u00e1 ser de nuestro inter\u00e9s y que ser\u00e1 m\u00e1s \u00fatil que el abrumador torrente de noticias sin filtro con el que nos topamos hoy en d\u00eda.<\/p>\n<p>\u00bfEs este el futuro de las noticias? Evidentemente, existen temores frente a Google por la creciente cantidad de informaci\u00f3n que recopila y almacena sobre nosotros, con la posibilidad de venderla a empresas de publicidad. Google es una empresa de comunicaci\u00f3n en una situaci\u00f3n casi monop\u00f3lica que ha alcanzado un trato similar al de un servicio p\u00fablico. Sin embargo, a diferencia de un organismo p\u00fablico, no tiene ning\u00fan tipo de obligaci\u00f3n de rendir cuentas. Tiene potencial para terminar siendo una suerte de llave de paso universal capaz de filtrar toda la informaci\u00f3n que recibimos cuando utilizamos distintos servicios digitales, as\u00ed que los temores est\u00e1n absolutamente justificados. Mientras tanto, en Silicon Valley reina el silencio sobre el profundo problema de la exclusi\u00f3n digital: no todo el mundo tiene los medios suficientes como para beneficiarse de las nuevas herramientas que se nos ofrecen.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n cient\u00edfica deber\u00e1 continuar realizando un detallado seguimiento de c\u00f3mo evolucionan las noticias y las v\u00edas de comunicaci\u00f3n por las que accedemos a ellas. Quiz\u00e1 en breve ya no tengamos que buscar las noticias de forma activa como hac\u00edamos cuando \u00edbamos a comprar el peri\u00f3dico o encend\u00edamos la radio o el televisor. Quiz\u00e1 nuestros dispositivos digitales pronto puedan contarnos qu\u00e9 es lo que necesitamos saber incluso antes de que lo sepamos nosotros mismos.<\/p>\n<h3>Roger Dickinson, PhD<\/h3>\n<blockquote><p> El Dr. Roger Dickinson es soci\u00f3logo especializado en el estudio de los medios y la comunicaci\u00f3n. Actualmente es docente en la Universidad de Leicester (Reino Unido) y su trabajo como investigador se centra en el periodismo y el oficio period\u00edstico. Se dedica especialmente a estudiar la producci\u00f3n de noticias en relaci\u00f3n con las tecnolog\u00edas digitales y las redes sociales. <\/p>\n<blockquote>\n<h3>Manuel Cabrera<\/h3>\n<blockquote><p>\nManuel Cabrera naci\u00f3 en la Ciudad de M\u00e9xico en 1986. Ah\u00ed estudi\u00f3 dise\u00f1o gr\u00e1fico en la Universidad Iberoamericana. Actualmente trabaja como dise\u00f1ador e ilustrador independiente y termina sus estudios de arquitectura.\n<\/p><\/blockquote>\n<p>Julio 2015<br \/>\n\u00a9 Santacruz International Communication<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\/\/ Dominando el torrente de la informaci\u00f3n: hacia la personalizaci\u00f3n de las noticias \/\/ Hasta hace muy poco, lo m\u00e1s normal era descubrir lo que ocurr\u00eda en el mundo a trav\u00e9s de la prensa diaria o las noticias de radio y televisi\u00f3n. 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