{"id":777,"date":"2014-04-16T08:07:49","date_gmt":"2014-04-16T08:07:49","guid":{"rendered":"http:\/\/ourworld-magazine.com\/es\/?page_id=777"},"modified":"2015-04-15T13:56:39","modified_gmt":"2015-04-15T13:56:39","slug":"our-world-seven","status":"publish","type":"page","link":"http:\/\/ourworld-magazine.com\/es\/our-world-seven\/","title":{"rendered":"Our World Seven"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/ourworld-magazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2014\/04\/illu_hope.jpg\" alt=\"illu_hope\" width=\"507\" height=\"316\" class=\"alignnone size-full wp-image-769\" srcset=\"http:\/\/ourworld-magazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2014\/04\/illu_hope.jpg 507w, http:\/\/ourworld-magazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2014\/04\/illu_hope-300x186.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 507px) 100vw, 507px\" \/><\/p>\n<h1>\/\/ La importancia del patrimonio cultural en los procesos de reconciliaci\u00f3n \/\/<\/h1>\n<p>En cada pueblo, ciudad o gran metr\u00f3polis hay lugares y edificios que albergan memorias. Son aquellos elementos que significan mucho m\u00e1s que su materialidad. Son singulares y crean identidad. De belleza abrumadora, cuentan historias del pasado, pero tambi\u00e9n del presente y del futuro. Estos sitios se perciben precisamente as\u00ed porque est\u00e1n profundamente unidos a los sentimientos de identidad y de pertenencia de las personas. Todo edificio religioso, biblioteca o museo y otras tantas obras arquitect\u00f3nicas son guardianes de la memoria. Cuando uno de estos edificios se ve destruido o da\u00f1ado, la recuperaci\u00f3n y rehabilitaci\u00f3n son sumamente importantes.<\/p>\n<p>Bosnia y Herzegovina fue un pa\u00eds conocido por la convivencia arm\u00f3nica y respetuosa entre religiones y naciones, donde las personas celebraban juntas todas las festividades religiosas. En Sarajevo y en otras ciudades bosnias, mezquitas, iglesias y sinagogas coexist\u00edan perfectamente una junto a otra. Esto todav\u00eda es as\u00ed en algunos barrios de Sarajevo, Tuzla o Gracanica. Sin embargo, el pluralismo religioso no fue capaz de hacer frente a las fuerzas destructivas que en 1992 llevaron al pa\u00eds a la guerra, sino que esa pluralidad fue utilizada como arma de divisi\u00f3n.<\/p>\n<p>La guerra contra esa Bosnia y Herzegovina multicultural se prolong\u00f3 hasta 1995. M\u00e1s de cien mil personas tuvieron que morir y m\u00e1s de un mill\u00f3n se vieron desplazadas de sus lugares de origen. Son cifras abrumadoras, teniendo en cuenta que se trata de un pa\u00eds de cuatro millones de habitantes. Los bombardeos diarios dejaron gran parte de Sarajevo y de Mostar en escombros. Aproximadamente unas 1.500 mezquitas a lo largo y ancho de Bosnia y Herzegovina \u2013 construidas mayoritariamente entre los siglos XV y XIX \u2013 quedaron dinamitadas, incendiadas o derruidas. Las mezquitas Ferhadija, en Bania Luka, y Aladza, situada en Foca, fueron los mayores exponentes de la arquitectura musulmana que sufrieron durante la guerra. Los edificios del Instituto Oriental y la Biblioteca Nacional en Sarajevo, que custodiaban importantes manuscritos e incunables de gran valor, ardieron en las llamas de las bombas de f\u00f3sforo. La parte de Mostar situada al este del r\u00edo Neretva se qued\u00f3 sin minaretes, sin la iglesia ortodoxa de las colinas y sin los tradicionales negocios de la calle de Kujundziluk y otros barrios. Sin embargo, la herida m\u00e1s grande fue causada por la destrucci\u00f3n del famoso Puente Viejo. Con \u00e9l desapareci\u00f3 un s\u00edmbolo universal de la cultura que un\u00eda a todos los habitantes de Bosnia y Herzegovina. Despu\u00e9s de toda esa desolaci\u00f3n, la gran ola de reconstrucciones en la que se sumi\u00f3 Bosnia y Herzegovina era de esperarse. Fue \u2013 y sigue siendo \u2013 un intento de recuperar aquello que se cre\u00eda perdido para siempre. <\/p>\n<p>Farida Shaheed afirma que la \u00abdestrucci\u00f3n del patrimonio cultural en el contexto de una guerra o un conflicto tambi\u00e9n tiene repercusiones importantes sobre los derechos humanos. El derecho de acceso al patrimonio cultural de otros y su disfrute de una manera no estereotipada en las situaciones posteriores al conflicto tienen m\u00e1xima importancia.. [\u2026] Los procesos de consolidaci\u00f3n de la paz deber\u00edan incluir la reparaci\u00f3n del patrimonio cultural con la participaci\u00f3n de todas las partes afectadas y la promoci\u00f3n del di\u00e1logo intercultural sobre el patrimonio cultural.\u00bb. En estos casos, restablecer un edificio o construcci\u00f3n es sin\u00f3nimo de recuperar un s\u00edmbolo, de cubrir y proteger heridas abiertas. Es una cuesti\u00f3n arquitect\u00f3nica, pero, por encima de ello, una cuesti\u00f3n de recuperar la identidad y la dignidad humanas. En estos casos, la arquitectura y el patrimonio cultural no son meros testigos de la historia, sino s\u00edmbolos de supervivencia. Reconstruir la materialidad es una manera de reconstruir la dignidad de las personas y, adem\u00e1s, recuperar ese respeto mutuo necesario para la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El Puente Viejo de Mostar data del siglo XVI. Este puente de un solo arco enmarcado por torres medievales y peque\u00f1os negocios orientales un\u00eda las dos orillas del r\u00edo Neretva. Despu\u00e9s de varios d\u00edas de bombardeo, el d\u00eda 9 de noviembre de 1993 el puente se desplom\u00f3 sobre las fr\u00edas aguas del Neretva. Su reconstrucci\u00f3n fue parte del programa decenal llamado Mostar 2004. Durante los diez a\u00f1os del proyecto, la ciudad fue un lugar de encuentro no solo para la gente de Bosnia y Herzegovina sino tambi\u00e9n para organizaciones internacionales como el Banco Mundial, la UNESCO, la Fundaci\u00f3n Aga Khan, el IRCICA y tantos otros. Todas ellas colaboraron en la reconstrucci\u00f3n, bien con ayudas econ\u00f3micas, bien en forma de asesoramiento. Las obras de reconstrucci\u00f3n tambi\u00e9n desvelaron informaci\u00f3n sobre los or\u00edgenes del puente y se aprovech\u00f3 para presentar de forma renovada la larga historia del conjunto arquitect\u00f3nico. En julio de 2005, la zona del Puente Viejo de Mostar fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO y hoy en d\u00eda es uno de los lugares m\u00e1s visitados de Bosnia y Herzegovina.<\/p>\n<p>La ciudad de Stolac es otro ejemplo de especial importancia. Stolac fue destruida casi por completo en 1993. Mientras que en Mostar fueron las bombas de f\u00f3sforo las que causaron los mayores da\u00f1os, en Stolac las mezquitas fueron dinamitadas y sus escombros terminaron en grandes vertederos o en el lecho del r\u00edo. Se prendi\u00f3 fuego a la mayor\u00eda de las casas, ya fueran edificios antiguos o de nueva construcci\u00f3n. Yo misma fui por primera vez a Stolac durante el verano de 2001. Algunas personas hab\u00edan vuelto a sus hogares, pero viv\u00edan angustiadas escondi\u00e9ndose en edificios a medio reconstruir. Por aquel entonces, Stolac era una ciudad de sombras. La recuperaci\u00f3n empez\u00f3 con la reconstrucci\u00f3n de la mezquita de Charshiyska en el centro de la ciudad. Levantada en 1519, Charshiyska era la mezquita m\u00e1s grande y esplendorosa de toda la regi\u00f3n. Fue destruida en 1993 y reinaugurada en 2003. Los restos de piedra del edificio original rescatados de los vertederos fueron catalogados y reutilizados como parte integral de la reconstrucci\u00f3n. Las personas que regresaron a Stolac participaron activamente en ese proceso. A medida que la mezquita resurg\u00eda piedra por piedra, las sonrisas volv\u00edan al rostro de las personas, que empezaban a caminar nuevamente con la cabeza en alto. La humillaci\u00f3n que trajo consigo la destrucci\u00f3n del casco urbano, la mezquita, los peque\u00f1os negocios, el musafirhana (antiguo albergue) y dem\u00e1s edificios se hab\u00eda desvanecido y hab\u00eda dejado paso a una  nueva esperanza de futuro.<\/p>\n<p>Otro acontecimiento que los ciudadanos de Sarajevo y de Bosnia y Herzegovina no borrar\u00e1n de su memoria es la quema del edificio del ayuntamiento de Sarajevo, que guardaba colecciones especiales, manuscritos y libros excepcionales as\u00ed como un fondo importante perteneciente a la Biblioteca Nacional de Bosnia y Herzegovina. \u201cEn un infierno de tres d\u00edas, del 25 al 27 de agosto de 1992, la biblioteca fue derruida (se calcula que en un 90 por ciento) y sus colecciones se redujeron a cenizas.\u00bb Mientras el vigoroso fuego engull\u00eda los fondos de la biblioteca, \u00ablos bibliotecarios y dem\u00e1s voluntarios formaron una cadena humana para rescatar los libros pas\u00e1ndolos de mano en mano y llenado una fila de camiones enteros.\u00bb Esas personas arriesgaron sus propias vidas para salvar los escritos de la Biblioteca Nacional y, aun as\u00ed, una cantidad ingente se perdi\u00f3 para siempre.<\/p>\n<p>Las obras de reconstrucci\u00f3n del edificio del Ayuntamiento llevan ya tiempo en ejecuci\u00f3n. La reinauguraci\u00f3n est\u00e1 prevista para el 9 de mayo de 2014. Ya que el edificio original no estaba previsto como biblioteca, solo una parte ser\u00e1 usada por la Biblioteca Nacional de Bosnia y Herzegovina. La nueva construcci\u00f3n albergar\u00e1 un museo sobre la historia del edificio y oficinas municipales. Hoy en d\u00eda, los bibliotecarios de la Biblioteca Nacional siguen luchando para recuperar parte de las colecciones que desaparecieron con el incendio de ese agosto de 1992. Los da\u00f1os, irreversibles en gran medida, demuestran lo vulnerables que son nuestros manuscritos y dem\u00e1s informaci\u00f3n escrita.<\/p>\n<p>A lo largo y ancho del planeta, existen much\u00edsimos ejemplos m\u00e1s de recuperaci\u00f3n del patrimonio cultural. Todos ellos tienen algo en com\u00fan: reviven algo que se cre\u00eda perdido. En el caso de comunidades trastornadas por la guerra, adem\u00e1s, fomentan la reconciliaci\u00f3n. Cuando un edificio, un lugar o un documento maltrecho resurge, difunde un mensaje potente: los destructores no alcanzaron sus prop\u00f3sitos. Se abren as\u00ed las puertas para recuperar, en un futuro, el respeto mutuo.<\/p>\n<p>Las peligros que pueden acechar nuestro patrimonio cultural son imprevisibles. Por ello, es indispensable que lo fomentemos, lo conservemos y lo apreciemos con todo su valor. As\u00ed nos conoceremos m\u00e1s a nosotros mismos, pero tambi\u00e9n aprenderemos los unos de los otros y surgir\u00e1n nuevos v\u00ednculos humanos. La diversidad enriquece nuestras vidas y debemos mantenerla viva para todas las generaciones venideras. <\/p>\n<h3>Medina Had\u017eihasanovi\u0107-Katana<\/h3>\n<blockquote><p>Medina Had\u017eihasanovi\u0107-Katana es arquitecta con m\u00e1s de diez a\u00f1os de experiencia y participaci\u00f3n en unos treinta proyectos de rehabilitaci\u00f3n y reconstrucci\u00f3n de patrimonio arquitect\u00f3nico en Bosnia-Herzegovina. Se gradu\u00f3 en la Facultad de Arquitectura de Sarajevo y obtuvo una maestr\u00eda en la Universidad Internacional de Catalu\u00f1a. En la actualidad, est\u00e1 elaborando su tesis doctoral en la Universidad T\u00e9cnica de Berl\u00edn. De 2003 a 2009, dirigi\u00f3 el Centro para el Patrimonio Cultural del \u201cForo Internacional Bosnia\u201d. Es asesora de la Comisi\u00f3n para la Preservaci\u00f3n de Monumentos Nacionales de Bosnia-Herzegovina.<\/p><\/blockquote>\n<h3>Manuel Cabrera<\/h3>\n<blockquote><p>Manuel Cabrera naci\u00f3 en la Ciudad de M\u00e9xico en 1986. Ah\u00ed estudi\u00f3 dise\u00f1o gr\u00e1fico en la Universidad Iberoamericana. Actualmente trabaja como dise\u00f1ador e ilustrador independiente y termina sus estudios de arquitectura.<\/p><\/blockquote>\n<p>Abril 2014<br \/>\n\u00a9 Santacruz International Communication<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\/\/ La importancia del patrimonio cultural en los procesos de reconciliaci\u00f3n \/\/ En cada pueblo, ciudad o gran metr\u00f3polis hay lugares y edificios que albergan memorias. Son aquellos elementos que significan mucho m\u00e1s que su materialidad. Son singulares y crean identidad. De belleza abrumadora, cuentan historias del pasado, pero tambi\u00e9n del presente y del futuro. 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