{"id":977,"date":"2014-12-16T10:48:03","date_gmt":"2014-12-16T10:48:03","guid":{"rendered":"http:\/\/ourworld-magazine.com\/es\/?page_id=977"},"modified":"2015-04-15T13:50:11","modified_gmt":"2015-04-15T13:50:11","slug":"our-world-fifteen","status":"publish","type":"page","link":"http:\/\/ourworld-magazine.com\/es\/our-world-fifteen\/","title":{"rendered":"Our World Fifteen"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/ourworld-magazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2014\/12\/Illu_outofthecave.jpg\" alt=\"Illu_outofthecave\" width=\"507\" height=\"314\" class=\"alignleft size-full wp-image-969\" srcset=\"http:\/\/ourworld-magazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2014\/12\/Illu_outofthecave.jpg 507w, http:\/\/ourworld-magazine.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2014\/12\/Illu_outofthecave-300x185.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 507px) 100vw, 507px\" \/><\/p>\n<h1>\/\/ El sexto poder \/\/<\/h1>\n<h3> \u00abPrefiero que me quite el sue\u00f1o Goya a que lo haga cualquier hijo de puta\u00bb <\/h3>\n<p><\/p>\n<p>La frase no es m\u00eda. Es de Rodrigo Garc\u00eda y su teatro carnicero; el t\u00edtulo de una de sus obras m\u00e1s brillantes. Trata de un hombre que despu\u00e9s de cincuenta a\u00f1os ha reunido cinco mil euros en el banco y quiere gast\u00e1rselos en algo que merezca la pena. Su plan es colarse de noche con sus hijos en el Museo del Prado para ver las pinturas negras de Goya acompa\u00f1ados de bocadillos y bebida. Ellos prefieren ir a Disneyworld \u201cporque para comprender la tristeza del hombre moderno\u201a mejor un ratito con Mickey Mouse en persona\u201a o sea\u201a un chaval mal pagado que curra doce horas calcinado bajo un traje de peluche sin agujeros de respiraci\u00f3n\u201a que pasear frente a <strong>Saturno devorando a sus hijos<\/strong> o <strong>el Duelo a garrotazos<\/strong> o a cualquier cosa que hayan pintado Goya\u201a Vel\u00e1zquez\u201a Zurbar\u00e1n o El Bosco\u201a me dice el mayor de mis dos chavales\u201d. <\/p>\n<p>Garc\u00eda nos habla de un mundo gastado, donde los esfuerzos de toda una vida se traducen en un n\u00famero en la cuenta de un banco; un mundo de valores invertidos que se describe a s\u00ed mismo en la tristeza de un joven malpagado sufriendo oculto bajo el falso espejismo de la prosperidad. Hay algo fallido en una sociedad a la que la palabra selfie le dice mucho m\u00e1s que la palabra Goya.<\/p>\n<p>Creo que no les cuento nada nuevo pero perm\u00edtanme recordarles algunas cosas. El mundo es un asco. Todos lo sabemos. Est\u00e1 organizado de tal forma que solo nos queda la evasi\u00f3n de Mickey Mouse. Goya es demasiado aburrido, no nos dice nada. Y eso para aquellos que tienen un techo y un plato caliente asegurado, porque para una gran mayor\u00eda de seres humanos, el mundo es un doble asco. Hemos confundido el desarrollo con el progreso, lo primero es una cuesti\u00f3n econ\u00f3mica -con unos cuantos p\u00fagiles campeones y un mont\u00f3n de aspirantes a un t\u00edtulo de provincias- y lo segundo es el avance conjunto de toda una sociedad.<\/p>\n<p>No es que me diera cuenta de esto al asistir a la obra de Rodrigo Garc\u00eda. El mundo ya era un asco antes de salir del teatro. Sin embargo, la experiencia art\u00edstica -y esa es en realidad la cuesti\u00f3n- me llev\u00f3 a reflexionar. Me pregunt\u00e9 qu\u00e9 pod\u00eda hacer yo concretamente para cambiar el mundo, para hacerlo mejor.\tYo soy un in\u00fatil social, la clase de persona que hace que el mundo no progrese. No voy a manifestaciones, no asisto a asambleas reivindicativas, no colaboro con causas solidarias, no alzo banderas, no practico el activismo en ninguna de sus facetas. Admiro a quienes lo hacen, pero estas acciones son s\u00f3lo paliativos que no resuelven el problema de ra\u00edz. Siempre hay alguien que se las arregla luego para vencer al pueblo unido. El problema es la ambici\u00f3n sin \u00e9tica -sin la conciencia del otro- y el modelo social resultante.<\/p>\n<h3>\u2028\u00bfC\u00f3mo podemos revertir ese modelo?<\/h3>\n<p>\u2028<\/p>\n<p>Cuando me fui a la cama segu\u00eda siendo un in\u00fatil social pero en mitad de la noche se me apareci\u00f3 Goya, me habl\u00f3 de los monstruos que produce el sue\u00f1o de la raz\u00f3n y entonces ca\u00ed en la cuenta. \u201cProfesor, tengo que ser profesor\u201d. La educaci\u00f3n es la mejor forma de activismo que conozco. Ayudar a crear ciudadanos libres es mi idea de la revoluci\u00f3n social. Un mundo de seres preparados para pensar, si no es el mejor de los mundos, al menos, es un mundo mejor. El progreso social del que hablaba pasa por las manos de seres cr\u00edticos y libres, con capacidad de elegir en funci\u00f3n de planteamientos morales. No digo que mirar los cuadros de Goya \u2013la alta cultura- sea el camino, hablo del sentido (de lo) com\u00fan al que es m\u00e1s f\u00e1cil llegar cuando te ayudan a formarte para ello. <\/p>\n<p>Pero, \u00bfdebe la educaci\u00f3n inculcar un canon de valores y conocimientos preestablecidos orientados a este fin? \u00bfHay una receta para alcanzar el progreso social? Vamos a la etimolog\u00eda. Educar proviene de dos verbos latinos educare y educere. El primero, el que m\u00e1s se parece al verbo en castellano y a los modelos de educaci\u00f3n dominantes, significa \u201cformar, instruir\u201d. La educaci\u00f3n es la adaptaci\u00f3n al medio del individuo inserto en el grupo social cuya cultura aprende a interiorizar. Pero el ser humano debe ser capaz de transformar su medio, de aspirar al progreso social, algo que no se consigue asumiendo un corpus de conocimientos y valores heredados de la generaci\u00f3n anterior. Aqu\u00ed es donde cobra valor el verbo educere, que significa \u201csacar, extraer\u201d. En este sentido educar deber\u00eda ser asistir al individuo para que convierta en acto sus potencialidades; fomentar un aprendizaje autodeterminado, donde el protagonista es el individuo que descubre y no el que se limita a asimilar lo descubierto por otros. <\/p>\n<p>Los griegos nos dieron el concepto de may\u00e9utica, que proviene de maieutik\u00e9 techn\u00e9, \u201cel arte de la comadrona\u201d. S\u00f3crates comparaba el oficio de las parteras con el del maestro que ayuda a su disc\u00edpulo a \u201cdar a luz\u201d los conocimientos como camino para hallar la verdad por s\u00ed mismo. Pero eso no interesa a nadie, es un rollo, requiere esfuerzo de ambas partes. No siempre es f\u00e1cil renunciar a que otros decidan por uno. El famoso miedo a la libertad de Eric Fromm.<\/p>\n<p>Desde la Revoluci\u00f3n Industrial, la educaci\u00f3n se ha convertido en una herramienta para la formaci\u00f3n de trabajadores especializados que ha ido evolucionando para adaptarse a las nuevas necesidades del mercado. Ha sido tomada como educare y no como educere; en su versi\u00f3n de instrucci\u00f3n, de transmisi\u00f3n de automatismos y no de potenciaci\u00f3n de lo humano. En definitiva, una formaci\u00f3n instrumental al servicio del desarrollo econ\u00f3mico y no del progreso social.<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n de una generaci\u00f3n, no s\u00f3lo la formal sino en su sentido socializador, siempre est\u00e1 determinada por su antecesora. Trata de perpetuar el modelo vigente de quienes ya est\u00e1n en el poder y esto bloquea el progreso. Si, por el contrario, el educando fuese el due\u00f1o de su aprendizaje, podr\u00eda dar forma a su propia realidad -informar, en sentido etimol\u00f3gico- partiendo de sus intereses. Ya lo explicaba Plat\u00f3n en el Mito de la Caverna. Se tratar\u00eda de dejar de ver los reflejos de los objetos sobre un muro para empezar a ver los propios objetos por uno mismo. Al menos eso ser\u00eda un primer paso, un progreso social. Salir a la luz y alcanzar la verdad suena grandilocuente y ut\u00f3pico.<\/p>\n<h3>\u2028El sexto poder<\/h3>\n<p>\u2028<\/p>\n<p>El concepto de separaci\u00f3n de poderes fue uno de los grandes progresos sociales. Nos lleg\u00f3 de la Francia ilustrada. Tambi\u00e9n en el siglo XVIII nos fue dada desde el Reino Unido la idea de los medios de comunicaci\u00f3n, de la prensa libre, como cuarto poder capaz de vigilar a los otros tres. En la coyuntura internacional actual sabemos que son meras herramientas del llamado quinto poder, en la pr\u00e1ctica el primero: el econ\u00f3mico. <\/p>\n<p>Los medios de comunicaci\u00f3n se han convertido en el instrumento del vigilante. El cuarto poder ha fracasado en la tarea que le encomendamos, as\u00ed que se impone crear uno nuevo para recuperar el control que nos fue arrebatado mientras dorm\u00edamos el sue\u00f1o de la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>La aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n es \u201cdar a luz\u201d ciudadanos cr\u00edticos, \u00e9ticos, libres, educados, instaurar un sexto poder que sea capaz de regular a los otros cinco para crear un mundo a la escala de lo humano. Hay que arrebatarle al \u201cpoder econ\u00f3mico\u201d, el monstruo final del videojuego, su t\u00edtulo de primer poder. El ego\u00edsmo es ignorancia. Un individuo instruido va a comprender esa verdad, va a entender que es mejor que todos comamos, que no pasemos fr\u00edo, que podamos elegir. No lo aceptar\u00e1n todos, es cierto, pero s\u00ed muchos que pondr\u00e1n bridas a los primeros. Por algo hay que empezar. La ambici\u00f3n humana va a seguir ah\u00ed, viene de serie, es la m\u00e1s fiel de los c\u00f3nyuges.<\/p>\n<p>La construcci\u00f3n de un mundo donde cada individuo es due\u00f1o de su propio destino es una tarea ardua porque supondr\u00eda una transformaci\u00f3n total de la sociedad. Es un proceso bidireccional. Una compleja aspiraci\u00f3n en un mundo donde se necesita mano de obra barata, operarios obedientes, o simplemente desencantados. Debemos instaurar ese sexto poder. Todo ciudadano debe ser profesor, o partera, para trabajar por el cambio del modelo social en el que el motor de la historia ya no sean las relaciones econ\u00f3micas sino el principio de felicidad y libertad de elecci\u00f3n del individuo. Nuestra generaci\u00f3n ya est\u00e1 torcida, pero queda en nuestra mano \u201cdar a luz\u201d a los que vendr\u00e1n. <\/p>\n<p>Al final los hijos de Rodrigo Garc\u00eda acced\u00edan a colarse en el Prado para ver las obras de Goya en lugar de ir a Disneyworld. Una sencilla revoluci\u00f3n, al alcance de cualquiera de nosotros, que s\u00f3lo pretend\u00eda volver la vista hacia las cosas que importan, que son las que explican nuestro mundo y a nosotros mismos. Convi\u00e9rtanse en el sexto poder y como dec\u00eda Francis Ford Coppola: \u201csean espectaculares\u201d.<\/p>\n<h3>\u2028Patricio de la Torre Becerra<\/h3>\n<blockquote><p>Patricio de la Torre Becerra naci\u00f3 en Granada, Espa\u00f1a en 1979. Es Licenciado en Comunicaci\u00f3n por la Universidad Hispalense de Sevilla y Profesor de Lengua y Literatura por la Universidad de Granada. En los \u00faltimos 15 a\u00f1os ha desarrollado una intensa carrera como comunicador en diferentes medios. Actualmente trabaja como periodista en el canal internacional de televisi\u00f3n alem\u00e1n Deutsche Welle.<\/p><\/blockquote>\n<h3>Manuel Cabrera<\/h3>\n<blockquote><p>Manuel Cabrera naci\u00f3 en la Ciudad de M\u00e9xico en 1986. Ah\u00ed estudi\u00f3 dise\u00f1o gr\u00e1fico en la Universidad Iberoamericana. Actualmente trabaja como dise\u00f1ador e ilustrador independiente y termina sus estudios de arquitectura.<\/p><\/blockquote>\n<p>Diciembre 2014<br \/>\n\u00a9 Santacruz International Communication<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\/\/ El sexto poder \/\/ \u00abPrefiero que me quite el sue\u00f1o Goya a que lo haga cualquier hijo de puta\u00bb La frase no es m\u00eda. Es de Rodrigo Garc\u00eda y su teatro carnicero; el t\u00edtulo de una de sus obras m\u00e1s brillantes. 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